lunes, 14 de septiembre de 2015

Grand Canyon - South Rim - North Rim


Dejamos el coche en el helipuerto de Tusayan, situado muy cerca de Gran Canyon, por la carretera que se dirige a Williams, y tras un tiempo de espera, logramos coger el helicóptero que nos llevará a lo largo de Grand Canyon, mediante una ruta espectacular, divisando desde el aire, uno de los cañones más espectaculares del mundo.


Tuvimos la suerte de sentarnos en los asientos delanteros del helicóptero, al lado del piloto y con unos ventanales panorámicos que nos permitieron tener vistas completas a Grand Canyon.


Despegamos y nos dirigimos, lentamente, hacia Gran Canyon, por la meseta sur y llegando a South Rim. Impresionante cómo nos adentramos en el cañón, con el contraste entre la meseta y el propio cañón y con la música de fondo subiendo en intensidad según nos íbamos acercando.


Con guía en español, íbamos disfrutando de las hermosas vistas que se ofrecen desde el aire, presenciando Colorado River. Desde Grand Canyon, a pie, es muy difícil ver el río si no se descienden bastantes metros hacia él. Sin embargo, en helicóptero, pudimos verlo en toda su expresión. Un río grande, lleno de curvas y bastante sucio, una pena, la geografía del lugar llena de tierra cualquier cosa.



Recorremos el cañón por el este y nos dirigimos hacia el norte para presenciar North Rim, la otra orilla por la que podemos visitar Gran Canyon, menos visitada que la orilla sur.

Seguimos sobrevolando Gran Canyon, volviéndonos a adentrar en él con un segundo subidón musical, algo realmente espectacular y regresamos al helipuerto de Tusayan por el oeste del cañón.


Una ruta de algo menos de una hora y que permite presenciar el Gran Canyon de una manera espectacular. La mejor opción para ver Colorado River y un espectáculo para la vista y para los sentidos!

Tipo: Helicóptero
Fecha: 15 de Agosto de 2015
Duración: 44 min.
Dificultad: Fácil
Distancia: 142,48 km.
Circular: Sí
Desnivel acumulado: 1.276 m.
Altura mínima: 2.001 m.
Altura máxima: 2.742 m.



Salsaludos, abrazos y besines!

Rubén Álvarez