jueves, 6 de octubre de 2016

Ciñera - El Faedo - Hoces de Villar


Preciosa ruta la que podemos realizar partiendo de Ciñera, especialmente en otoño, cuando los hayedos adoptan colores mágicos con la caída de las hojas.

Llegamos al pueblo de Ciñera y aparcamos en las inmediaciones de la plaza del pueblo, lugar donde se concentran el mayor número de locales de hostelería. Desde la misma plaza comenzamos la ruta, atravesando el pueblo en dirección este.


Al salir del pueblo, la ruta continua por una pista forestal ancha y sin pérdida. Dicha pista es la parte más fea de la ruta y apenas tiene atractivos, por lo que intentamos avanzar lo más rápidamente posible.

Una vez superado el primer kilómetro de ruta, la cosa se empieza a poner interesante. Encontramos el primer área de descanso, con apenas 3 mesas, pero donde podemos parar, comer, descansar...


Superado el primer área de descanso, llegamos a una zona más abierta, donde, para nuestras sorpresa, encontramos coches... Una verdadera pena... Por aquí encontramos los restos de una antigua mina, con la entrada decorada de multitud de elementos relacionados con la minería, el gran oficio de la zona, y con algún que otro elemento fuera, como un vagón muy antiguo. Alguna foto y seguimos la marcha!


La ruta sigue de manera cómoda y por la pista ancha, por lo que no tenemos ningún problema para continuar. Por el camino vamos encontrando algún desvío y alguna señalización que nos va indicando el destino final: el Faedo.




Tras cruzar un puente, comienza lo más bonito de la jornada. Primeramente, transitamos por una pequeña pasarela de madera, situada en un entorno espectacular. Continuamos un poco más allá, y tras encontrar un desvío, girar a la derecha y cruzar un puente, nos introducimos en una pequeña pradera donde existe un área de descanso con multitud de mesas de piedra. En este punto, ya podemos visualizar los primeros grupos de hayas.








Varios metros más allá, entramos en el Faedo, un hermoso bosque de hayas que en otoño luce una gama de colores única. El Faedo está acondicionado para que podamos transitar cómodamente por una senda de madera, apta para todos los públicos. El Faedo es muy pequeño, pero muy bello. Mención especial a Fagus, un haya centenario situado en el centro del hayedo y que nos permite conocerlo un poco mediante un cartel informativo situado a sus pies. Precioso!







Tras varios metros más allá, salimos del hayedo y llegamos a las Hoces de Villar. Aunque el principal atractivo de la ruta sea el Faedo, las Hoces de Villar te dejarán con la boca abierta. Cruzamos un puente y encontramos una pequeña fuente, donde podemos llenar nuestras botellas de agua. Desde aquí, la ruta no es tan fácil y es necesario extremar las precauciones, ya que la roca se alisa considerablemente y los resbalones son frecuentes. No obstante, las hoces se encuentran equipadas con cuerdas y cadenas que hacen mucho más fácil la progresión.




Las hoces son formadas por el Arroyo de Villar, que continua en nuestra misma dirección, acompañándonos con el sonido del agua. A través de las Hoces de Villar, llegamos a las inmediaciones de una cascada y una pequeña cueva en lo alto, excavada en la roca (podría ser la entrada a una mina). Disfrutamos del maravilloso entorno y decidimos volver por el mismo camino, rumbo a Ciñera nuevamente.



El regreso lo realizamos cómodamente por el mismo camino de ida, primero atravesando las Hoces de Villar y luego el Faedo. Finalmente, y tras llegar a la pista forestal ancha, tan sólo nos queda seguir rumbo hacia Ciñera, punto de inicio y fin de la ruta.

Espectacular ruta, corta y fácil, precioso hayedo y unas hoces muy bonitas. Muy recomendable, incluso para ir en familia, sobre todo en otoño. Ruta muy masificada, pero digna de andar, por lo menos, una vez. Precioso entorno y una variedad de colores única!

Tipo: Senderismo
Fecha: 5 de Octubre de 2016
Duración: 1 h. 44 min.
Dificultad: Fácil
Distancia: 5,38 km.
Circular: Sí
Desnivel acumulado: 132 m.
Altura mínima: 1.010 m.
Altura máxima: 1.150 m.

Wikiloc: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=14996860


Salsaludos, abrazos y besines!

Rubén Álvarez