jueves, 9 de noviembre de 2017

Monasterio de Piedra


Ruta que recorre el Parque Natural del Monasterio de Piedra, ubicado en la provincia de Zaragoza. Un lugar espectacular, donde el agua es la principal protagonista, en forma de cascadas, ríos, saltos de agua, pozas, etc.


Tras adquirir las entradas por internet, y así evitar la cola que se podría formar en la entrada, nos vamos para el Monasterio de Piedra. La entrada incluye la visita al monasterio, la entrada al parque natural y el acceso a la exhibición de aves rapaces. Después de aparcar el coche en el gran parking, entramos en el parque natural. A la salida, veremos el monasterio. La ruta que haremos, a pesar de algún comentario, se encuentra perfectamente señalizada, por lo que no tiene pérdida. Basta con seguir las indicaciones y flechas de color azul. Todas las indicaciones permiten ver, en orden, todos los puntos de interés.

Después de leer un cartel informativo sobre el lugar, lo primero que haremos es acceder a la exhibición de aves rapaces. Una gran pradera con bancos de piedra nos permite disfrutar del vuelo de diferentes aves: buitres, águilas, búhos, milanos... Un placer para la vista!




Seguimos la ruta visitando las terrazas del hotel y siguiendo las indicaciones para adentrarnos en una zona de mayor vegetación.


Turno para el Vergel de Juan Federico Muntadas, una gran pradera con árboles.


Continuamos el paseo y llegamos a la Plaza de Carlos de Haes, donde encontramos los Baños de Diana, una cascada que da vida a una gran poza.



Después de caminar un poco más, llegamos al Lago de los Patos, donde no vimos ni uno... Lo rodeamos, visitando un par de carteles informativos sobre el lugar.




Tras rodear el Lago de los Patos, llegamos al Torrente de los Mirlos, una especie de arroyo con varios saltos de agua. Precioso!



La siguiente parada sería la Cascada de la Trinidad, donde nos detenemos a observarla, pues es espectacular! Todo se encuentra muy seguido, por lo que no tenemos ni un momento de respiro...


Continuamos la ruta visitando varias cuevas, la Gruta de la Pantera, la Gruta de la Bacante y la Gruta del Artista. Son pequeñitas, pero muy bonitas.




Justo después de las grutas, llegamos a la Cascada La Caprichosa, que es espectacular, cayendo a una especie de poza y enclavada en un entorno muy bonito.


Tras subir algunos escalones y superar una especie de túnel cavado en la propia roca, siempre en ascenso, llegamos al Mirador de La Caprichosa, en su parte más alta, pudiendo ver cómo se precipita el agua en este punto. El lugar es precioso!




La siguiente parte de la ruta nos muestra varias características del parque y el paso del Río Piedra. Visitamos los Vadillos, varios saltos de agua. Cruzamos un puente y llegamos a los Argálides y al Parque de Pradilla, donde encontramos un cartel informativo. Toda esta zona es atravesada por el Río Piedra y consta de praderas y zonas de árboles, todas ellas con mucho encanto.






Continuamos nuestra jornada llegando a los Fresnos Altos y a los Fresnos Bajos, dos cascadas preciosas y en las que se puede ver como el agua acaricia la roca mientras el agua va dejando formas excepcionales.



La siguiente parte de la ruta iba a atravesar la Gruta Iris, descendiendo hasta la cueva y obteniendo unas vistas impresionantes de la Cascada Cola de Caballo. Este momento parece eterno... Hay que extremar las precauciones para no resbalar, la gruta es bastante estrecha y hay muchísima gente...


Tras salir a la superficie, llegamos a una gran cueva, desde donde obtenemos unas vistas preciosas del Río Piedra. El interior es espectacular y visitable. Precaución en su acceso porque el suelo está mojado. Sin duda, una zona más fresca y donde el agua te puede caer por cualquier sitio!


Continuamos hasta salir a la superficie y llegamos a una zona abierta, donde encontramos varios carteles informativos.


Un poco más allá, tras cruzar un puente, nos sorprende la Cascada Cola de Caballo, la cascada más alta del Parque Natural del Monasterio de Piedra. Las vistas que el mirador Pie de la Cola de Caballo nos ofrece son espectaculares.




Seguimos el agradable paseo y, tras cruzar un par de puentes de madera, llegamos a las Pesqueras, una zona habilitada con peces, la mayoría truchas, a modo de piscifactoría. Podemos dar de comer a las truchas con un pienso que te venden en la entrada. Nosotros no lo hacemos, seguiremos nuestra ruta contemplando y leyendo varios carteles informativos.








Tras finalizar la zona de las Pesqueras, llegamos al Lago del Espejo, que es un lago precioso y situado entre grandes farallones rocosos. En él se puede ver reflejado esta parte del parque natural.


El Lago del Espejo está controlado en todo momento por la Peña del Diablo, la gran montaña que rodea el lago. Espectacular e imponente! En este punto cabe destacar que el sendero continua a lo largo del Lago del Espejo, rodeando la Peña del Diablo. Lamentablemente, durante nuestra estancia, el sendero se encontraba cerrado por obras de mantenimiento, por lo que rodeamos la Peña del Diablo por el camino más corto.



Seguimos avanzando y llegamos a un bonito área de descanso, un lugar ideal para descansar, comer algo, etc.


Toca ascender a la parte alta del Parque Natural del Monasterio de Piedra. Vamos ganando altura mientras visitamos la Fuente del Señor, una fuente natural al lado de una bonita cascada... No es agua potable!


Seguimos subiendo y llegamos a otra cascada más, la Cascada de los Chorreaderos, un lugar precioso!



Ya estamos muy cerca del comienzo de la Gruta Iris, a donde debemos regresar. Para llegar aquí, pasamos por otra larga gruta, saliendo en las inmediaciones de los Fesnos Bajos, cascada ya visitada.


Continuamos nuestra caminata cruzando un puente y llegando a la Cascada Iris, que también es preciosa, como todos los saltos de agua que nos vamos encontrando.



Tras visitar un nuevo cartel informativo más, seguimos hasta la Gruta de la Carmela, una pequeña cueva elevada.



Estamos muy cerca del final, por lo que continuamos avanzando, siempre sorteando gente! Llegamos a las inmediaciones de una cascada, donde podemos seguir ascendiendo un poco más para ver la Cascada Sombría, que como su propio nombre indica, se encuentra en una zona mucho más sombría y húmeda que el resto.



Después de completar la subida, llegamos a Cuatro Calles, un punto en el que puedes ir en 4 direcciones distintas, la primera por donde venimos, otra hacia la Cascada Iris, ya visitada, una tercera hacia el Tablar Colorao y la última hacia la salida.


Visitamos el Tablar Colorao, una zona abierta y desde donde obtenemos unas magníficas vistas del Parque Natural del Monasterio de Piedra, ya que estamos en uno de los puntos de mayor altitud. Varias fotos y desandamos este pequeño tramo hasta Cuatro Calles.


Sólo nos queda seguir el desvío hacia la salida, que por una senda sin dificultades, nos lleva hasta el punto de inicio, donde damos por concluida esta bonita ruta.

Ruta oficial y perfectamente señalizada para conocer el Parque Natural del Monasterio de Piedra. Todo el trayecto es muy cómodo, aunque hay algún punto de humedad en el que hay que extremar las precauciones para no resbalar. Por lo demás, un lugar encantador y de especial belleza! Muy recomendable!

Tipo: Senderismo
Fecha: 8 de Octubre de 2017
Duración: 3 h. 19 min.
Dificultad: Fácil
Distancia: 3,70 km.
Circular: Sí
Desnivel acumulado: 154 m.
Altura mínima: 711 m.
Altura máxima: 810 m.

Wikiloc: https://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=20206017


Salsaludos, abrazos y besines!

Rubén Álvarez