miércoles, 20 de diciembre de 2017

Puerto de Pajares - Pico Cellón (2.029 m.)


Espectacular jornada vivida en las inmediaciones del Puerto de Pajares, donde nos auparemos al perfecto mirador que ofrece la cima del Pico Cellón (2.029 m.). Un sinfín de montañas, bastante nieve y una delicia para los sentidos!


Comenzamos nuestra ruta desde el Puerto de Pajares, donde dejamos el coche en el aparcamiento habilitado, muy cerca de las naves de las quitanieves, en el cruce que se dirige hacia la Estación de Esquí de Valgrande-Pajares.


Tras los primeros minutos y poniendo todo el material, ya desde el inicio, arrancamos nuestra ruta en raquetas de nieve por una pista forestal que ya comienza en ligero ascenso.

La ascensión al Pico Cellón no conlleva demasiada dificultad, pero existen varias zonas pindias y el estado de la nieve juega un papel fundamental. En nuestro caso, durante toda la jornada tuvimos nieve polvo, recién caída, perfecta para la raqueta, aunque en alguna pisada metiésemos la pierna hasta la rodilla!

La pista por la que seguimos avanza siempre en ligero ascenso, rumbo al Alto de la Gobia, sumando el primer repecho a nuestras piernas, sin ninguna dificultad.

El día estaba algo nublado y no nos permitía ver las cumbres de cierta altitud, pero la jornada prometía y las vistas iban siendo hermosas!

Seguimos por el cordal, rumbo a nuestro objetivo del día, el Pico Cellón. La ruta transita sin pérdida, pues tan sólo debemos seguir por la parte más alta, a caballo entre las provincias de León y Asturias. Llega una de las partes más exigentes de la ruta y vamos completando y ganando metros de altura mediante zig-zags. El esfuerzo se va viendo recompensado porque el día va despejando y nos va permitiendo obtener una panorámica excepcional. Las Ubiñas aparecen!


Continuamos nuestra ruta y superamos los 1.800 metros de altitud. En algunos tramos, la pendiente suaviza y nos ofrece algo de respiro. En este momento, llegamos a la altura de Vicente, un montañero de Gijón, con el que compartiríamos el resto de la ascensión. Un saludo muy especial, pues pasamos un rato agradable!


Seguimos avanzando y ya podemos ver a lo lejos la cima del Pico Cellón. Ya próximos a los 2.000 metros, las cornisas se van formando, por lo que vamos eligiendo la vía más cómoda para avanzar, siempre con la debida precaución de no asomarnos mucho a dichas cornisas.


Llegamos a una zona algo más pedregosa, donde continuar por la parte alta era algo más complicado. Rodeamos la cornisa por nuestra derecha y vamos remontando la ladera hasta llegar de nuevo al cordal.

Ya podemos ver a lo lejos el vértice geodésico de la cumbre del Pico Cellón, por lo que seguimos avanzando, poco a poco, pero sin pausa.

Nos queda el último repecho, no tan pindio como los anteriores, pero que nos obliga a derrochar cierta energía. Superado este pequeño tramo, ya nos encontramos muy próximos a la cumbre, a la que sólo resta algo más de medio kilómetro de travesía sin dificultad ni gran desnivel, pues ya nos encontramos a 2.000 metros.

Tras un breve y agradable paseo por la cuerda, llegamos a la cima del Pico Cellón (2.029 m.), un balcón impresionante hacia gran parte de la Cordillera Cantábrica. Destacan, por encima de todas, las espectaculares Ubiñas, Peña Ubiña, los Picos del Fontán, Peña Cerreos, la Sierra del Aramo, el Pico Tres Concejos, Pico Brañacaballo, el cercano Pico de Pájara, Peña Laza, Cueto Negro y un largo etcétera. Innumerables cimas a nuestro alrededor y un día completamente claro. Las vistas de 360 grados que tenemos son impresionantes! Tras disfrutar de la cima junto a Vicente y hacer las consiguientes fotos, emprendemos el descenso, ahora en solitario, pues Vicente se disponía a prepararse para descender montado en su tabla de snowboard.





El descenso lo realizaremos por la misma vía de ascenso, por lo que seguimos la huella que hemos ido dejando durante la subida.

La primera parte del ascenso la completamos sin problemas, pues apenas tiene desnivel. Pronto llegamos a la zona más rocosa, por donde descendemos con algo más de precaución.

Tras superar la primera parte del descenso, tocar bajar por las palas más pindias, donde las raquetas de nieve se convierten en algo fundamental, ya que la nieve se encuentra recién caída y las horas de sol iban avanzando...

Las vistas mientras descendemos son de escádalo, y siempre tenemos el Macizo de Ubiña delante de nosotros. Espectacular!

A mitad de descenso nos sorprende la niebla, por suerte durante unos pocos minutos... La nubosidad va y viene mientras seguimos perdiendo altura.

Nuevamente, una zona pindia, donde volvemos a extremar las precauciones. A pesar del fuerte desnivel que vamos perdiendo, vamos bajando sin mayores problemas.

Tras superar el último tramo, nos encontramos en las inmediaciones del Alto de la Gobia, ya muy próximos al final de nuestra ruta.

Completamos de manera rápida el último tramo, siguiendo la pista forestal nevada, hasta llegar al parking nuevamente, donde damos por completada esta bonita ascensión!

Preciosa ruta y exigente ascensión al Pico Cellón (2.029 m.), desde donde se obtienen unas vistas impresionantes. Camino que en condiciones estivales no ofrece mayores problemas, pero que en invierno, con nieve, nos obligará a extremar las precauciones e ir eligiendo la mejor vía de ascenso. Aún así, el cómodo cordal ofrece garantías de una ascensión inolvidable! Perfecta para completar en raquetas de nieve!

Tipo: Raquetas de Nieve
Fecha: 17 de Diciembre de 2017
Duración: 3 h. 40 min.
Dificultad: Moderado
Distancia: 8,96 km.
Circular: Sí
Desnivel acumulado: 703 m.
Altura mínima: 1.358 m.
Altura máxima: 2.033 m.

Wikiloc: https://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=21583090


Salsaludos, abrazos y besines!

Rubén Álvarez
R&S Wanderlust
Espíritu viajero!