martes, 30 de enero de 2018

Tuiza de Arriba - Refugio del Meicín - Portillín Oriental (2.229 m.) (Picos del Portillín) (Arista sureste)


De nuevo en el Macizo de Ubiña, nos íbamos a embarcar en una de esas jornadas completas y llenas de adrenalina. Una de las cimas con mejores vistas y desde la que se divisa la mayor parte de las cumbres del macizo, incluyendo la integral desde Peña Ubiña hasta los Picos del Fontán, y los dos valles principales de la zona. El Portillín Oriental (2.229 m.) es una cumbre complicada, mires por donde la mires, pero la presencia de Fernando Calvo nos lo iba a hacer todo mucho más fácil. Nos vamos a recorrer su arista sureste!


La ruta comenzará en Tuiza de Arriba, puerta natural al Macizo de Ubiña por el lado asturiano. Allí dejaremos el coche, en el aparcamiento habilitado que existe a la entrada del pueblo. El tiempo es de locos, y en enero nos encontramos con un día primaveral, un sol radiante y una temperatura muy agradable. Aún así, antes de iniciar la ruta, nos equipamos con todo el material, también invernal. Aunque no haya excesiva nieve, podemos encontrar pasos o neveros donde sea necesario el uso de material invernal.


Iniciamos la ruta remontando la primeras rampas de Tuiza de Arriba, donde encontramos el desvío a seguir para continuar por el camino de verano. Debido a la ausencia de nieve, podemos ir por este camino, aunque se desaconseja totalmente ir por aquí si la nieve está presente, debiendo elegir el camino de invierno. El camino de verano no tiene pérdida y, poco a poco, vamos abandonando el pueblo rumbo al Refugio del Meicín, nuestro primer objetivo.


El camino de verano es un camino muy cómodo, por lo que vamos avanzando rápidamente y en ligero ascenso, a lo largo del Valle del Meicín y rumbo hacia el refugio del mismo nombre. Las vistas que vamos dejando hacia atrás son espectaculares, presenciando un bonito mar de nubes hacia Campomanes y La Mesa sobresaliendo. Al frente, el Macizo de Ubiña empieza a asomar, con Peña Ubiña y nuestro objetivo del día, el Portillín Oriental.

Tras dos kilómetros de caminata, llegamos a las inmediaciones del Refugio del Meicín. Dejándolo a nuestra izquierda, continuaremos hacia la Forqueta del Portillín, una ancha e interminable canal que provocará que vayamos ganando altura poco a poco.


Remontando los primeros metros de canal, entre pequeños senderos, llegamos a la Fuente Bachao, donde aprovechamos para realizar la primera parada y rellenar cantimploras. Las vistas empiezan a ser sublimes, con los Picos de Europa asomando a nuestra espalda, y ya tenemos una pequeña panorámica de lo que será la arista que recorreremos.


Vamos acercándonos a la pequeña canal de acceso a la arista sureste del Portillín Oriental. La zona se encuentra nevada, no sólo la pequeña canal, sino también las últimas rampas de acceso. La zona es muy sombría, por lo que no dudamos en ponernos el arnés y el casco, calzarnos los crampones y amarrar el piolet. Otra pequeña parada para prepararnos, escoger el material a utilizar en la arista y rumbo a la canal!


Con ligero esfuerzo vamos superando las primeras rampas hasta el inicio de la canal, donde la cosa se pone pindia! Un buen cuerno de roca permite a Fernando montar una pequeña reunión en la parte baja. Momento para sacar la cuerda a pasear y asegurar el paso por la canal. Ya cómodos, supera el tramo y prepara una segunda reunión, donde me esperará, ya en la arista sureste del Portillín Oriental. Mi turno! La canal es bastante exigente, pero muy pequeña, por lo que en pocos minutos nos volvemos a juntar. Vistazas a ambos lados y toda la arista a completar de frente. Espectacular!


Preparados en cuanto a material se refiere (descensor, friends, fisureros, anillos de cinta y demás artilugios…), comenzamos la arista sureste del Portillín Oriental! La progresión será en ensamble, Fernando primero, instalando seguros intermedios, y yo después, al mismo ritmo y recogiendo el material que Fernando va colocando.

La arista superará unos 400 metros de desnivel y es bastante aérea, pero cómoda de transitar y con buenos agarres. A pesar de tener buena roca a la que cogerse, hay que prestar atención en cada paso, pues existe también mucha roca descompuesta. A pesar de avanzar sobre roca firme, un par de piedrolos sí se desprendieron, por lo que hay que tantear muy bien antes de volcar o confiar nuestro peso allí donde nos cogemos.


Durante toda la primera parte de la arista, hasta la primera reunión, se combinan pasos de grado II y III. Algún momento algo más complejo, pero vamos avanzando sin mayores problemas. Las vistas a ambos lados son espectaculares. Reunidos, volcado de material y rumbo a la segunda reunión!


Seguimos combinando pasos de grado II y III hasta llegar al bonito diedro de la arista, una arista que disfrutamos en cada paso! Segunda reunión, momento en el que volvemos a juntarnos para recoger todo el material y cambiar nuestro modo de progresión, rumbo hacia la cima.


Toca superar el mayor desnivel para auparnos a la parte más alta de la arista, ya muy cerca de la cumbre. Esta parte la realizaremos escalando un par de largos. En el primero, superaremos un bonito diedro (IV-); y en el segundo, varios pasos de IIIº. Fernando es el primero. Mientras, le voy dando cuerda. Ya en cada reunión, mi turno, superando cada paso y recogiendo cada seguro intermedio. Tras superar los dos bonitos largos sin mayores complicaciones, llegamos arriba, muy cerca de la cima!


Los últimos metros los encontramos con nieve. Tras pisarla un poco, vemos que le ha dado el sol de lo lindo. No precisamos tener que poner los crampones, por lo que continuamos, piolet en mano y tallando buenos escalones con la bota.

Tras varias horas de intenso trabajo, llegamos a la cima del Portillín Oriental (2.229 m.), un balcón excepcional al Macizo de Ubiña. El día era espectacular y no dudamos en parar un buen rato en la cumbre, donde aprovechamos para comer. Una cumbre soleada, sin viento y con unas vistas para recordar toda la vida! La posición del Portillín Oriental es privilegiada, pues domina el Valle del Meicín, el Valle de Cueva Palacios y todas las montañas que rodean y dan vida a dichos valles. Peña Cerreos, Peña Ubiña, Los Castillines, El Siete, el Crestón del Paso Malo las Agujas Rojas, los Picos del Fontán, los Picos del Portillín, Peña Rueda, Pico Fariñentu, etc. También es muy visible gran parte de la Cordillera Cantábrica y los Picos de Europa, destacando las principales cumbres del Macizo Occidental y del Macizo Central, con la preciosa Peña Santa en primer término.




Habiendo disfrutado debidamente de la cumbre del Portillín Oriental, toca descender, ahora por su cara norte y rumbo a la Forqueta del Portillín. El descenso es mucho más delicado que el ascenso. Existen bastantes tramos de roca descompuesta y transita a lo largo de su cara norte, por lo que la nieve y el hielo siempre estarán presentes, muy a tener en cuenta. No es necesario el uso de crampones, pues la mayor parte está limpia, pero hay que extremar las precauciones.

Vamos descendiendo juntos y con sumo cuidado, tanteando muy bien la roca y tomándonos nuestro tiempo para dar cada paso. Poco a poco, siguiendo las marcas azules pintadas sobre la roca, llegamos a la instalación de rápel existente. La instalación se encuentra bastante deteriorada, incluso con cinta de persiana y nudos algo inquietantes. Fernando no duda en sacar un par de metros de cordino para cambiarla, dejando el maillón, que sí está en buen estado. Aplauso para Fernando, velando siempre por la seguridad, aspecto vital en cualquier actividad de montaña.

Procedemos con el rápel! Primero yo, asegurado desde arriba por Fernando. En pocos minutos habré descendido unos 30 metros. Turno para él, rapelando hasta mi altura. Nos quitamos de la pindia canal rapelada para recuperar la cuerda y continuamos. Varios metros más, sin ninguna complicación, y llegamos a la Forqueta del Portillín, donde aprovechamos para hacer una pequeña parada y quitarnos todo el material que llevamos encima, pues el resto del regreso sería sin peligro ninguno. La Forqueta del Portillín es un pequeño paso que conecta el Valle del Meicín y el Valle de Cueva Palacios y hace de collado entre el Portillín Oriental y el Pico del Canalón Oscuro.



Superada la Forqueta del Portillín, descendemos por la nevada canal hasta el Refugio del Meicín. La nieve ya ha sufrido la transformación del paso de las horas, por lo que no es necesario el uso de material invernal. En ocasiones enterramos la pierna hasta la rodilla, pero vamos perdiendo altura rápidamente. Hacia la mitad del descenso, una mirada atrás para volver a recordar la preciosa arista sureste recorrida, ahora con una estampa nubosa preciosa.


Tras un rato de divertido descenso, llegamos al Refugio del Meicín. Última y breve parada y seguimos!

La última parte de la ruta la realizaremos en ligero descenso y por el mismo camino de verano recorrido en la ida. El rumbo es muy claro y en poco tiempo estamos de vuelta en Tuiza de Arriba, donde damos por concluida esta bonita jornada!

Espectacular ruta por el Macizo de Ubiña donde nos auparemos a una de las cimas con mejores vistas del lugar: el Portillín Oriental (2.229 m.). Una ascensión por su entretenida arista sureste y un descenso algo más complejo por su cara norte. Una ruta muy completa y en la que pudimos disfrutar de ratos invernales, con la nieve como protagonista, y primaverales, con mucha roca presente, luciendo un sol radiante y con una temperatura muy agradable. Otra jornada para recordar y una compañía inmejorable!

Tipo: Alpinismo
Fecha: 23 de Enero de 2018
Duración: 7 h. 46 min.
Dificultad: Difícil
Distancia: 7,44 km.
Circular: Sí
Desnivel acumulado: 1.004 m.
Altura mínima: 1.209 m.
Altura máxima: 2.229 m.

Wikiloc: https://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=22285402


Salsaludos, abrazos y besines!

Rubén Álvarez
R&S Wanderlust
Espíritu viajero!