jueves, 20 de abril de 2017

Escuaín - Garganta de Escuaín - Pista de la Valle - Puente de los Mallos


La Garganta de Escuaín es una de las zonas más bonitas del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, y para comprobarlo, nos íbamos hasta el pueblo del mismo nombre, donde parten las principales rutas por la zona y donde las vistas y los parajes que se disfrutan son realmente hermosos. En busca del quebrantahuesos!

Llegamos a Escuaín a primera hora de la mañana, y tras completar la ruta de los miradores o Proas de O Castiello, nos ponemos rumbo hacia el Puente de los Mallos, pequeño puente sobre el Río Yaga y en el que se puede apreciar la estrecha garganta que nos ocupa. En el propio pueblo, muy cerca de una fuente, dejamos el coche.



Comenzamos la jornada hacia el oeste, por la misma carretera por la que llegamos a Escuaín. A los pocos metros, encontramos los primeros carteles informativos y un desvío que nos indicará la ruta a seguir.



Avanzamos por una pista forestal, ancha, cómoda y sin ninguna dificultad. La pista transcurre en ligero ascenso, rumbo al Puente de los Mallos. Al principio encontramos un desvío más y un bonito puente que cruzamos.



La primera parte de la ruta no tiene especial atractivo, tan sólo las vistas que teníamos según íbamos ganando altura. El principal objetivo de nuestra ruta era ver las numerosas aves rapaces que conviven en la zona, con el quebrantahuesos como principal habitante. Según íbamos avanzando, íbamos mirando hacia el cielo azul que nos regalaba el día. Los prismáticos a punto, pero nada de nada...


Continuamos por la misma pista forestal y llegamos a una zona más abierta, de grandes praderas, donde encontramos un refugio. Una pequeña visita y seguimos nuestra ruta.


La siguiente parte de la jornada tampoco nos iba a dejar nada destacable, tan sólo el deseo de poder ver la gran cantidad de aves rapaces que se pueden avistar en esta zona. Sin embargo, seguimos sin ver nada! Casi toda la ruta transcurre entre bosques y praderas y no es visible la garganta, pero el paisaje bien merece la pena.



Llegamos a la Pista de la Valle, por la que seguimos. A partir de este momento, nuestra suerte empieza a cambiar! Miramos arriba y los primeros ejemplares de quebrantahuesos empiezan a verse! A lo largo de esta pista encontramos una fuente y una pequeña cascada, fruto del deshielo del momento...




La Pista de la Valle está marcada como una zona reservada para la conservación del quebrantahuesos, por lo que es importante no salirse del sendero marcado para no alterar el ecosistema. A partir de esta señalización, empezamos a ver multitud de aves, casi todas eran quebrantahuesos, de diferentes tamaños. También disfrutamos de una pareja de milanos reales, preciosos!



La gran cantidad de aves que veíamos cada vez que mirábamos para arriba tenían su explicación un poco más adelante, en una gran pradera, donde encontramos un observatorio de aves. Miramos a la izquierda y vemos a lo lejos, sobre la propia pradera, 80 o 100 ejemplares de quebrantahuesos. Una suerte haber estado en el momento en el que las aves se juntan allí, seguramente para alimentarse. Disfrutamos de su vuelo dentro del observatorio de aves, donde encontramos información del quebrantahuesos y del resto de aves que visitan el lugar. Es posible ver quebrantahuesos, milanos, águilas, alimoches y buitres, entre otros. Espectacular!



Después de disfrutar de la gran cantidad de aves rapaces, continuamos nuestra ruta hacia el Puente de los Mallos. La ancha pista forestal se iba a convertir en un bonito sendero. Primeramente, seguimos un desvío para cruzar el Barranco Carcil. Seguimos tras otro desvío y nos adentramos en un bonito hayedo (en otoño tiene que ser precioso...), donde podemos encontrar ejemplares de hayas centenarias.





Seguimos un poquito más y llegamos al Puente de los Mallos, donde podemos divisar la garganta con toda su magnitud. El puente conecta la zona de Escuaín y la zona de Revilla, ambos pueblos a ambos lados del Río Yaga. Cruzar el puente no ofrece ninguna sensación, pero si miras hacia abajo y tienes vértigo, ojo!



Habiendo disfrutado nuevamente del Puente de los Mallos y de la garganta, regresamos a Escuaín por el mismo camino de ida, primero por la senda entre hayas y luego a lo largo de la pista forestal, divisando nuevamente una gran cantidad de aves rapaces. En poco más de una hora, estamos de regreso, dando por concluida la ruta!

Quizás sea la ruta más interesante del sector de Escuaín del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Grandes vistas, un final perfecto, con la Garganta de Escuaín a tus pies, y el avistamiento de una gran cantidad de aves rapaces, destacando entre ellas el quebrantahuesos. Perfecta para hacer en familia y sin dificultades ni grandes desniveles!

Tipo: Senderismo
Fecha: 11 de Abril de 2017
Duración: 4 h. 8 min.
Dificultad: Fácil
Distancia: 11,82 km.
Circular: Sí
Desnivel acumulado: 419 m.
Altura mínima: 1.171 m.
Altura máxima: 1.517 m.

Wikiloc: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=17239407


Salsaludos, abrazos y besines!

Rubén Álvarez